Entidades sociales y vecinales de Palma están en pie de guerra contra el turismo de cruceros. Un total de 23 asociaciones han firmado un manifiesto en el que exigen al Gobierno balear y al Ayuntamiento de Palma que tomen medidas para poner freno a la masificación y los impactos ambientales que provocan estos enormes buques de pasajeros en la ciudad.

El documento propone restringir las llegadas a un máximo de un crucero por día y regular las visitas de sus turistas a un máximo de 4.000 personas por jornada. Este lunes el puerto de Palma ha recibido la llegada de tres cruceros con un pasaje de más de 12.000 personas.