Aprovecha la estación perfecta para montar un aire acondicionado más eficiente y más seguro.

Las temperaturas están empezando a bajar y, ya mismo, será demasiado tarde como para lanzarse a realizar alguna reforma o cambiar el aire acondicionado. En un año como está siendo 2020, en el que tenemos un virus pandémico que se transmite por vía aérea, renovar el aire acondicionado resulta importantísimo.

Precisamente es en otoño cuando se tiene el marco perfecto para hacer este cambio. Los hogares apuestan por esta época para cambiar de aparato porque las temperaturas siguen siendo suaves, las precipitaciones no son demasiado abundantes y, en definitiva, se puede afrontar este tipo de instalación sin sacrificar demasiada comodidad.

Eso nos lleva a insistir en acudir a páginas web como la de Aire acondicionado Lowcostclima para dar con un nuevo modelo a buen precio y pedirlo para instalarlo cuanto antes. Cuando llegue el invierno las temperaturas bajarán mucho más, y entonces se echará en falta contar con un buen aparato que regule la temperatura de casa.

De hecho, estos aires van a ser todavía más importantes para garantizar tanto comodidad como seguridad en el hogar. Muchas viviendas están optando por abrir ventanas y balcones para tener una buena renovación de aire que reduzca el riesgo de contagio por coronavirus, y eso es algo totalmente inviable cuando arrecia el invierno.

Una situación que establece una especie de contrarreloj en esto de la renovación pero que, por encima de todo, nos lleva a pensar en las bondades de las nuevas instalaciones de aire. Los nuevos aparatos están ahí para darnos más facilidades y, precisamente en 2020, para recordarnos que son la mejor forma de disfrutar de un aire más limpio y saludable.

Aires acondicionados modernos: más económicos, más seguros, más sanos

En primera instancia, un aparato de aire acondicionado y ahorrar parecen dos factores totalmente yuxtapuestos, pero nada más lejos de la realidad. Gracias a sus nuevas tecnologías, los nuevos dispositivos son capaces de hacer mucho más consumiendo mucho menos, son más eficientes.

De este modo, aunque haya que pasar por la inversión inicial de la compra y la instalación, con el paso de las semanas y los meses se empiezan a percibir los cambios. Los aparatos consumen menos, se pueden encender durante más tiempo para que adecuen más las temperaturas y, al final, la factura de la luz sigue siendo más barata que con los antiguos.

El factor económico es uno de los principales motivos tras el cambio, pero en 2020 tenemos uno que es todavía mucho más importante: la limpieza del aire. Porque no, no vale con tener un aire acondicionado con un filtro HEPA. A veces no es suficiente.

Y no lo es porque no todos cumplen con la UNE 1822 que establece que deben retener un 99,95% o más de los aerosoles. Al igual que tampoco son capaces de atacar a bacterias o virus como la COVID-19 que está poniendo en jaque a medio planeta.

La renovación del aire es un factor importantísimo para garantizar un riesgo de contagio más bajo, ya que el coronavirus se transmite también por vía aérea. Eso está llevando tanto a hogares como a establecimientos a dejar ventanas y balcones abiertos, a algo que es totalmente inviable cuando entra el invierno.

Los nuevos aires acondicionados refuerzan su labor como limpiadores del aire, reteniendo más partículas alérgicas como el polvo, el polen y los ácaros, al igual que atacando a bacterias y virus. En ese sentido, tenemos como máximo ejemplo al filtro Plasma Quad Plus de Mitsubishi Electric, capaz de eliminar al 90% de virus del aire.

Propuestas como la suya garantizan un aire más limpio y más sano. Uno que se vuelve especialmente necesario cuando hay una pandemia en medio mundo, uno que garantiza vivir con más seguridad.