La espiral infinita es un relato duro y áspero que nos enfrenta a lo más escabroso del espíritu humano.

Roberto es un hombre amargado que odia su vida. Se siente víctima de su infancia, marcada por el rechazo de su padre, y de su ex pareja, que lo ha llevado a juicio por intentar matarla tras un turbio incidente. Tras tocar fondo decide buscar respuestas en las personas que le marcaron la vida; así inicia un tránsito que lo llevará hasta la casa de su padre, donde descubre que está muy enfermo y le queda poco tiempo de vida. Haciendo frente a sus contradicciones, decide quedarse a su lado para cuidarle y descubrir, a la postre, las razones que lo llevaron a comportarse con él y con su madre de una manera tan cruel.

Jana Crespo nació en Pontevedra en 1974, es psicóloga y trabaja para la Xunta de Galicia. Escribe artículos divulgativos en el blog http://abiertamentepsicologia.blogspot.com y relatos cortos en http://eltiempoesbreve.blogspot.com/.

“Los ojos como platos clavados en el techo a las tres de la mañana. Seguía vivo, para mi desgracia. Vivía en un pequeño piso, que, al estar situado en el centro, tenía un precio excesivamente alto para su tamaño. Al menos la cama era cómoda; aunque de poco me servía si no podía dormir. ¡Vaya negocio! Me levanté con un humor de perros. Mientras preparaba el café recordé que hacía días que nadie me llamaba por teléfono. Podría morir en ese instante y pasarían semanas antes de que alguien lo notara. Acabaría encontrándome la policía tras una llamada de la vecina del tercero quejándose del olor que salía de mi casa, como en esas patéticas noticias del telediario que te hacen pensar durante dos minutos antes de seguir con lo tuyo. Llevaba un tiempo sintiendo desgana, ya nada me interesaba. Pensé en lo mucho que me gustaría ser cualquier otra persona. Lo cierto es que no me soportaba más.” (Fragmento de La espiral infinita, La Equilibrista, 2020)

No siempre llueven vírgenes es una trepidante novela negra escrita con un gusto formal exquisito que dejará sin aliento al lector.

Alfonso es un empresario que, pese a sus éxitos profesionales, vive asfixiado en un matrimonio sin amor. Su mujer, Pilar, lo tiene sometido a sus excéntricos caprichos de rica heredera de una fortuna que es, al fin y al cabo, la que sostiene su tren de vida.Todo cambia una noche en que, completamente borracho, se deja arrastrar por una prostituta a una hedionda habitación, y allí, tras forcejear con ella, le estrella la figura de una virgen en la cabeza. A partir de ese momento, su vida da un vuelco de ciento ochenta grados, convirtiéndose en un carrusel de anónimos, persecuciones y giros inesperados.

Esteban San Juan (Santa Cruz de La Palma, 1976) es licenciado en Filología Hispánica. Ha publicado su tesis doctoral Variación lingüística y red social en una comunidad canaria en el Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Laguna. Ha impartido clases de Lingüística General, Sociolingüística y Fonética y Fonología en la misma Facultad y ha publicado algunos artículos en revistas especializadas. Actualmente ejerce como profesor de Lengua Castellana y Literatura en la Enseñanza Secundaria.

“Febrero estaba a punto de concluir y Alfonso presentía que su vida seguiría igual. El último domingo del mes, especialmente frío, acusaba el peso de una semana para la que no tenía más calificativo que «agotadora». Por suerte, el bar del Gordo, uno de los garitos más cutres de toda la isla de La Palma, abría sus puertas desde muy temprano para acoger a los que, como él, trataban de darle esquinazo a la realidad. Sentado a la mesa más alejada de la barra, apuró su copa y se puso a contemplar embelesado cómo terminaban de derretirse los cubitos de hielo. Como no tenía nada más interesante en lo que ocupar la mente, mientras el agua volvía a su estado líquido, intentó calcular el número de gin-tonics que ya se había bajado. ¿Nueve? ¿Diez? ¿Once? Ni idea.” (Fragmento de La comedia inútil, La Equilibrista, 2020)

https://www.laequilibrista.es/producto/la-espiral-infinita/