El escritor Gabriel Segurado presenta su nuevo trabajo, Cien pasos al norte, una novela ágil, emocionante y llena de misterio en la que se mezclan de forma natural el género romántico, el thriller y el espionaje.

La historia comienza cuando Mónica, la protagonista, decide romper las ataduras de su rutina y emprender un viaje hacía Puerto del Rosario, un lejano país Latinoamericano.

Su trabajo como teleoperadora la mantiene ligada a una rutina que no consigue llenar su vida ni sus expectativas de futuro. Tiene dos opciones, continuar con una rutina que la hace infeliz, o dar un salto hacia adelante y romper con todo lo que ha sido su vida hasta ese momento. Convencida de que el cambio es necesario para encontrar la felicidad y para encontrarse a sí misma, acude a ver a su hermano que, tras intentar convencerla de que no abandone lo logrado hasta ese momento, cede y la ayuda económicamente para que encuentre su destino.

Así comienza una apasionante aventura que nos sumerge en la peligrosa investigación de un complot político y financiero que la enfrentará a terribles secretos, obligándola a tomar decisiones que pondrán en riesgo su vida. El amor también tiene un papel destacado despertando en Mónica sentimientos, prejuicios y emociones encontradas. Esta novela de acción, romance e intriga te atrapa desde la primera línea convirtiéndote, como lector, en el auténtico protagonista.

Encuentros imprevistos, naturaleza salvaje y amores inesperados se mezclan con una trama de misterio en la que podemos encontrar subtramas de espionaje, experimentos científicos y aprendizaje de otras culturas. Una aventura intensa y emocionante que traslada al lector a su presente para cuestionar si merece la pena arriesgarse a todo para encontrar la verdadera identidad que se agazapa entre los rincones de la vida cotidiana.

Gabriel Segurado destaca por su habilidad utilizando el arte como forma de expresión visual para transmitir sus sentimientos y emociones. Fotografía, pintura y música componen una larga trayectoria creativa que se materializa en Cien pasos al norte como eficaz soporte estético. Su trayectoria profesional ligada al diseño gráfico y la gerencia de empresas de publicidad y artes gráficas está muy ligada también a la estética y la comunicación.

“Mi llegada a la terminal de Tasma es de lo más pintoresca. La sala está dividida por una malla metálica apoyada sobre un murete repintado que separa a los recién llegados de los familiares. Sus caras aplastadas contra los cuadradillos de alambre dejan sobresalir sus originales narices como en un campo de nabos. Todo este gentío, alboroto y penetrante olor a humanidad me sobresaltan. Los únicos viajes que hasta el momento había realizado fueron a poca distancia, con amigos, con todo programado y con pocos imprevistos. Esta nueva dimensión me impresiona bastante, pero espero que la fuerza de la ilusión me ayude a afrontar el reto. Una vez terminada la larguísima demora hasta que la ineficaz cinta transportadora me regurgita el equipaje, me acomodo en espera de la guagua en una silla vacante adosada a una pequeña fila de asientos cochambrosos de resina amarilla. Paralela, otra hilera idéntica es ocupada por variopintos personajes que, aburridos, me observan con cierto disimulo. Solo los más pequeños se atreven a acercarse entre juegos y bromas. Una estridencia nos sorprende presagiando la inminente llegada del destartalado autobús. Es un aparato de tan crujiente sintonía que parece que se vaya a desarmar.” (Fragmento de Cien pasos al norte, La Equilibrista, 2021)

https://www.laequilibrista.es/producto/cien-pasos-al-norte-de-gabriel-segurado/