Es importante controlar los excesos navideños que pueden pasar factura a nuestra salud, por lo que os damos unos tips nutricionales básicos

La llegada inminente de las fiestas navideñas suele suponer el inicio de un cambio de hábitos en la alimentación que, por desgracia, no suele ser favorable para nuestra salud. Comidas más copiosas y calóricas y una mayor ingesta de dulces suelen estar unidas, para más inri, a una menor práctica de ejercicio físico.

Esta conjugación de malas prácticas hace que el final del año sea el periodo en el que las personas más cogen peso y que propicia que, a inicios del siguiente, uno de los primeros deseos sea el de ponerse en forma y perder peso apuntando a gimnasios. Siendo un año tan raro como es el 2020, os vamos a dar una serie de consejos para no ganar peso estas fechas siguiendo una alimentación saludable.

Cuidar la alimentación

Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, Reyes,… Son muchos los días especiales en los que las comidas de esas jornadas tienden a ser “importantes” y de gran contenido “calórico”. Sin embargo, esto no quiere decir que tengamos que terminar cada comida con un empacho que, seguramente, nos terminará disgustando.

Podemos apostar por recetas más ligeras elaboradas con productos como pescados pero qué, bien preparadas, van a ser un éxito entre todos los participantes. Brochetas de salmón o empanadas de verdura son dos ejemplos de ello. De cualquier manera, sobre salud y nutrición puedes encontrar más información en el enlace anterior.

Menos consumo de alcohol

El consumo de alcohol se dispara en estas fiestas, lo que no es positivo ni para nuestra salud ni para nuestro bolsillo. La ingesta de este tipo de bebidas parece irrenunciable en estas fechas. Sin embargo, este 2020 puede suponer una oportunidad para cambiar ese hábito a mejor y minimizar el consumo. El hecho de que haya menos reuniones de empresa, comidas y cenas de Navidad y las reuniones en los días más importantes van a estar limitadas a 6-10 personas, en función de la autonomía, puede aprovecharse para beber sólo lo necesario y pasar un buen momento. Todo es bueno en su justa medida.

Los dulces, el gran pecado de la Navidad

Lo mismo sucede con los dulces. La oferta es tan amplia que parece imposible renunciar a ellos durante los casi 14 días que dura este periodo de final de año en el que celebramos la Navidad. Por ello, tenemos que ser más conscientes que nunca de que el azúcar consumido en grandes proporciones es un serio riesgo para nuestra salud al poder generar problemas de ámbito cardiovascular y, como no, de sobrepeso.

Limitar su consumo a los días señalados anteriormente, los realmente importantes, y hacerlo de una forma moderada son las mejores prácticas que podemos adoptar. Además, también existen dulces cuyos productores han reducido la presencia de azúcar, lo que hacen que sean más ligeros. Así que sé prudente con el consumo de esos turrones que tanto nos gusta en estas fechas.

Mantente dinámico

Para terminar no podíamos dejar de citar uno de los aspectos más importantes a la hora de tener una buena calidad de vida: el ejercicio. El hábito de moverse y de mantenerse activo debería estar presente durante todo el año y ser ya una parte imprescindible de nuestras vidas. En el caso de que no lo sea estamos a tiempo de incorporar y las fiestas navideñas pueden ser un buen momento para conseguirlo.

Tenemos más tiempo libre y en 2020, además, menos compromisos sociales. ¿Por qué no aprovecharlos para correr, trotar o simplemente caminar? Introducir una hora de paseo al día beneficia nuestra salud muchísimo y los riesgos cardiovasculares. En estas fechas, además, es una buena práctica salir a andar la misma mañana del día de Navidad o de Nochebuena y quemar esas calorías de más que a lo mejor cogemos en la comida.

Y lo mismo el día de después. Si hemos comido mucho en la cena de Nochevieja sería aconsejable aprovechar el día siguiente para salir a pasear y quemar lo que hayamos ganado. Estarás invirtiendo en salud y seguro que tu cuerpo te lo agradecerá.

Con estos consejos a seguir ya no tienes excusa para pasar unas vacaciones de Navidad con menos empachos y mejorar la calidad de vida.